Afiliados
Afiliados Hermanos
0 de 5
Créditos
» Skin obtenido de Captain Knows Best creado por Neeve, gracias a los aportes y tutoriales de Hardrock, Glintz y Asistencia Foroactivo y adaptado por Tío Kings y Tío Elvy.
» Ambientación original creada por Tío Kings, basada en el Mundo creado por Joanne "Jo" Rowling.
Directorio
0 de 9
Afiliados Elite
0 de 33
function selectCode(e) { var doc = document , text = $(e).closest("dl").find(".cont_code,code").get(0) , range, selection ; if (doc.body.createTextRange) { range = document.body.createTextRange(); range.moveToElementText(text); range.select(); } else if (window.getSelection) { selection = window.getSelection(); range = document.createRange(); range.selectNodeContents(text); selection.removeAllRanges(); selection.addRange(range); } }; $(function(){$("dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd.code, dl.codebox:not(.spoiler,.hidecode) > dd > code").closest("dl").find('dt').append('Seleccionar')});
Últimos temas
» Runaway (Rhett Poulsen} // Flashback
Jue Ago 17, 2017 2:50 am por Rhett Poulsen

» Cuartel General de Aurores
Miér Ago 16, 2017 10:41 am por Felix A. Phrixus

» La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.
Miér Ago 16, 2017 2:06 am por Rhett Poulsen

» Una nueva familia {Jane L. Penderwick}
Sáb Ago 12, 2017 7:19 pm por Jane L. Penderwick

» Una serie de eventos desafortunados - Iorwerth Cosmas {Africa}
Sáb Ago 12, 2017 7:11 pm por Jane L. Penderwick

» Twitter.com/Worldwalker
Vie Ago 11, 2017 1:15 am por Rhett Poulsen

» Oferta y Demanda de Rol
Vie Ago 04, 2017 5:14 pm por Andrew Becher

» Taller de gráficos comunitario.
Vie Ago 04, 2017 5:11 pm por Andrew Becher

» Fotografías de los personajes
Jue Ago 03, 2017 5:12 pm por Andrew Becher


La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Rhett Poulsen el Sáb Abr 29, 2017 12:14 am

Recuerdo del primer mensaje :

Su departamento era una caja de zapatos… o tal vez un poco mas pequeña que una, pero tenía un baño que estaba separado de la cocina y eso le resultaba bastante satisfactorio porque en alguna oportunidad, a falta de más dinero, había arrendado una habitación que separaba la taza del baño del resto de la estancia por la cortina que le había sacado a la ducha… porque si, en algunos sitios tienes que pagar por una habitación tan cutre como esa.

Contestó el citófono para permitir el acceso del chico delivery lo esperó en la puerta, entregándole el dinero muggle necesario para pagar por las pizzas. Las cervezas estaban en el refrigerador, la varita en una caja de madera junto a la entrada y la TV en un documental sobre osos.

- Me encantaría tener un oso –se dijo a si mismo, sacando la primera rebanada de la caja de pizza y comiéndola en grandes bocados, aunque el pensamiento pasó a segundo plano inmediatamente porque Rhett era el tipo de personas que quería tener todas las mascotas que veía (incluso tiburones, dragones de Komodo y esos sapos de colores brillantes que son de piel venenosa).

Limpiándose los dedos con la parte interna de la camiseta volvió a subir la temperatura de la estufa (el invierno brasileño era mucho mas caluroso que cualquier época inglesa) incluso aunque sabía que su invitado se quejaría del sauna en que estaba convirtiendo su minúsculo salón barra comedor barra cocina americana barra biblioteca barra museo estrambótico.

Aún así vivir en un departamento tan pequeño tenía ciertas ventajas, como el hecho de que ordenando el sillón ya parecía que había hecho aseo durante dos semanas seguidas o que podía cambiar la televisión desde el baño si acaso se llevaba el control remoto con él… y para alguien que adora su control remoto, era algo bastante común.

A sabiendas de que su amigo llegaría pronto, puso el Blu Ray del episodio VII de Star Wars y se sentó a esperar, pensando en comprar pronto una TV un poco mas grande y que le permitiera ver en 3D pues le añadía más emoción a la película. Riendo por lo bajo recordó cuando la había puesto una película de Star Wars en la TV de la casa de sus padres y su madre se quejó diciendo que “casi se le metía un avioncito en el ojo”.

Se sentó en el sofá y se cubrió con una manta cuando sintió a Iorwerth llamar la puerta.

- ¿Qué tal, galán? –no se resistía a llamarlo así de vez en cuando después de que notar que en el año que habían estado viajando juntos por sud américa, no importaba el lugar donde estuvieran, las mujeres siempre se detenían a observarlo de pies a cabeza. Le regaló un abrazo apretado, esos típicos de los hombres que son buenos amigos donde se dan un par de palmetazos en la espalda- varitas fuera. Sabes que te odiaré si me estropeas la TV –no pudo evitar recordarle, dejándole dar los 5 pasos que le separaban del sofá, las pizzas y la película.



¿Cómo te sientes hoy?:

Volver arriba Ir abajo


Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Rhett Poulsen el Miér Jul 12, 2017 12:52 am

En realidad si le había sugerido a su hermana era netamente porque creía que no podían arruinar las cosas entre ellos. Nat era práctica y Ior aún más, así que para relajarse les vendría bien a ambos pues él se notaba más agobiado que de costumbre y, solo por la forma en que Nat había devorado un burrito la última vez que se vieron, Rhett se había dado cuenta de que ella estaba estresada, pero como tampoco estaba demasiado interesado en insistir, simplemente dejó el tema y se concentró en lo esencial de ese momento.

- Southampton, será -le dijo, guiñándole un ojo aunque no estaba seguro de si él lo había visto- Si no te gusta, Portsmouth está cerca.

Por suerte con todo lo que habían hablado ya estaban llegando al local que había elegido (el único que él sabía que arrendaba vehículos de lujo) y estaba mirando por la ventana cuando Ior le soltó la idea. Alzó los hombros e iba a discutir, sin embargo el chofer estacionó el vehículo.

- Ahora te vas a bajar del auto y seguirás a tu amigo al interior del rent a car -le dijo el chico (la aplicación había pagado automáticamente el servicio) y Rhett se largó a reír en su asiento, bajándose después de él.

- Gracias por todo -le dijo al chico antes de cerrar la puerta y caminar al interior del Rent a Car- Dime cuál te gusta -le dijo a Ior, dejándole que paseara entre los autos mientras él se acercaba al vendedor que le sonreía con amabilidad, probablemente acostumbrado a ricos excéntricos.

- Buenas noches, soy Diego… -dijo el vendedor con un tono bastante afeminado, lo que hizo que Rhett le sonriera pues se le estaba ocurriendo algo.

- ¿Ves a ese guapetón que ha entrado conmigo? Necesito impresionarlo. Nunca ha montado un coche de lujo y quiero que su primera vez sea inolvidable -le explicó bajito mientras ambos le seguían con la mirada.

Luego siguieron hablando sobre la forma de pago, las facilidades entregadas, recomendaciones y un extenso blablabla sobre autos rentados en Inglaterra, pero como ambos seguían a Cosmas con la mirada notaron inmediatamente cuando un auto azul le llamó la atención.

- Ese, cariño, es un Ferrari 488 Spider. El descapotable más rápido del mundo -le explicó el vendedor con una sonrisa en el rostro, sabedor de que ganaría una importante comisión esa noche, pero a Rhett con sólo decirle Ferrari ya se estaba preocupando.

- ¿No podía llamarle la atención un Volvo? -le preguntó con una sonrisa, ante lo que el vendedor se largó a reír. Un poco mas de charla, unas cuantas advertencias más, la revisión de la licencia de conductor de Rhett (la Inglesa, la chilena y la brasileña, una por ser la necesaria y las otras para demostrar experiencia) y unas cuantas sonrisitas después, había conseguido arrendar un Ferrari con un 5% de descuento (poco, pero significativo). Así que se acercaban al exterior de la tienda donde el vendedor les entregaría el vehículo.

- ¿Te apetece si pasamos por la licorería después? No podemos beber mientras conducimos a este bebé y si acaso has bebido no te entregaré el volante ni aunque me lo pidas llorando. Antes de que lo olvide, el vendedor cree que estoy tratando de conquistarte… -le miró con una sonrisa divertida e hizo un gesto bastante femenino al girar para mirar el vehículo que ya llegaba, con una mano como si estuviera cargando una bandeja y moviendo la cadera, aunque él mismo se largó a reír después de hacerlo.

- Vamos, sube. -le dijo a Ior y se acercó al lado del chofer para poder recibir las llaves.

- Si no te resulta, siempre puedes venir a ahogar las penas conmigo después. Aquí está mi número. -le susurró el vendedor, entregándole una tarjeta con su nombre. Diego Marcoleta.

- Eres el mejor, Diego -se despidió de él con un abrazo antes de subir al coche con la llave en la mano. Detenidos donde estaban comprobó los espejos, el asiento y las diferentes palancas mientras el auto se “descapotaba”.

- Será mejor que te sujetes -le dijo a Cosmas con una sonrisa y, en algo menos de 5 segundos, había hecho que el vehículo fuera de 0 a 100- MECAGOENTODO ESTO ES MARAVILLOSO!!! -gritó feliz, conduciendo el vehículo a algo más de 140 kmh por unos segundos antes de bajar la velocidad a una más prudente- El chico de la tienda me ha dicho que este bebé puede llegar a más de 300 kmh. Salgamos de la ciudad, quiero probar si es cierto… aún estás a tiempo de arrepentirte -le dijo con una sonrisa, conduciendo esta vez con más prudencia, sintiéndose extrañamente impaciente de conducir a la velocidad permitida.



¿Cómo te sientes hoy?:

Volver arriba Ir abajo

Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Iorwerth Cosmas el Miér Ago 02, 2017 7:42 pm

Que le dijera que Portsmouth estaba cerca de Southampton, era como si le dijera que los granos de arena de la tercera montaña mas grande Jupiter, tenía el mismo color que los granos de arena de la más pequeña. Realmente no tenía idea de lo que le estaba hablando y es que simplemente no conocía ninguno de esos lugares, por lo que simplemente se limitó a mirarlo y hacer un gesto irónico de falso interés.

Rhett bajó del vehículo luego de que él lo hiciera, por lo que Iorwerth esperó a que éste pasara por su lado para pegarle un empujón algo suave porque éste aún se reía de la broma que le había gastado el conductor.

El irlandés entrecerró los ojos y se dedicó a mirar a los automóviles en exhibición, luego de que su antiguo compañero de casa le preguntara cual de ellos le había gustado. La verdad es que había una amplia gama para elegir, dependiendo de lo que estuviesen buscando, partiendo desde carros super compactos y económicos, pasando por vehículos familiares, hasta llegar a la parte verdaderamente interesante; los autos deportivos.

Dio un respingo bastante notorio cuando alguien se acercó a él llamándole “Cariño”, por lo que miró al hombre con cara de “Atrévete a tocarme un pelo, o sabrás lo que se siente que te quiebren todos los dedos”.

El Volvo me gusta para tenerlo como automóvil de día a día, es un vehículo al que confiaría mi seguridad y la de mi familia, pero en estos momentos estoy más interesado en un vehículo que me brinde precisamente lo contrario.

Respondió a Rhett con seriedad, aún cuando sus ojos no se despegaban del sujeto que les estaba atendiendo, a quien aún dirigía una mirada bastante amenazante. Por ese mismo motivo es que les siguió algo distante, y mantuvo un par de metros entre ellos mientras finalizaban los papeles, para luego seguir al licántropo al lugar en donde recibirían el automóvil.

Realmente no sé si quiero conducirlo yo mismo, creo que primero echaré a un ojo a ver que tal lo manejas y puede que entonces me anime a probar.

Añadió enarcando una ceja mientras observaba llegar al Ferrari, pero cuando su amigo le dijo que el vendedor pensaba que Rhett estaba intentando conquistarle, sus ojos de abrieron enormes como platos, mientras le veía hacer aquel gesto tan amanerado y largarse a reír tan relajado. Okay, a Iorwerth jamás le había molestado el jugueteo con Rhett y muchas veces hasta le seguía la corriente, por lo que en ese momento ya no sabía si reír o seguir queriendo triturar la mano el vendedor, por lo que al final se acercó al carro aún con cara de Pocker, hasta que escuchó parte del susurro del vendedor, lo que hizo que por fin riera, aun cuando lo hizo con disimulo mientras fingía concentrarse en abrocharse el cinturón de seguridad, para luego mirar a Rhett con una sonrisita burlesca.

¿Revisaste que no te quedara ningún hoyo en los pantalones después de ese abrazo?

Alcanzó a preguntar entre risas, antes de que su amigo acelerara a todo lo que el pedal daba, haciendo que su estómago se encogiese lo suficiente para tragarse cualquier otra palabra. Los dedos de Iorwerth por poco y se convierten en garras, intentando sujetarse de lo que fuese que tuviese a mano, para luego por fin recuperar el aliento y mirar a Rhett con una mezcla de impresión y felicidad en el rostro.

Eso fue rápidoasintió con la cabeza aún sonriendo, para luego negar inmediatamente —. No, no creo que vaya a arrepentirme, sólo que para la siguiente vez que aceleres ya estaré algo más preparado.

El irlandés se tomó unos minutos para analizar todos los botones que se encontraban dentro de su margen visual, mientras Rhett encontraba la manera de salir de la ciudad, y no tardó en encontrar el comando de la radio, para buscar alguna estación de clásicos del rock, en donde encontró que estaban tocando Highway to Hell de AC/DC y ahí la dejó, mientras subía el volumen y comenzaba a mover la cabeza al ritmo de la música mientras reía ya bastante más relajado y con un movimiento de varita hacía aparecer sus gafas de sol y cambiaba su ropa a un estilo mucho más relajado.

Volver arriba Ir abajo

Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Rhett Poulsen el Jue Ago 03, 2017 6:30 pm

No se percató de en qué momento se habían acercado tanto a Iorwerth pues debía admitir que Diego era bastante divertido e incluso pese a que habían estado hablando de normas y cosas así, se había estado riendo mientras caminaban, así que encontró francamente entretenido que Iorwerth creyera que le llamara cariño a él siendo que, cuando lo dijo, lo estaba mirando directamente a los ojos. Sin embargo no lo dejó salir de su error, riendo por lo bajo, así que cuando Diego le miró alarmado él simplemente le guiñó un ojo.

Al final siguieron comentando de autos, sorprendiéndose de que Iorwerth realmente conociera de vehículos. Normalmente cuando hablaban de cosas muggles era Rhett quién opinaba e Ior quién escuchaba. El cambio le resultó agradable, a decir verdad, sin embargo verlo tenso frente al vendedor hizo que una sonrisa divertida se mantuviera en todo momento.

En realidad tampoco sabía que Ior pudiera conducir. Dios, por lo visto era un día de descubrimientos para ambos. El incluso había estado pensando en cómo enseñarle, por dónde empezar, sin embargo sería sólo cosa de dejarle el volante y permitirle que anduviera. Sonaba aterrador, tal vez, pero interesante y probablemente hasta divertido.

- Lo harás bien. Te lo dejaré en la carretera -le dijo antes de confesar que había hecho creer al vendedor que estaba intentando conquistarlo y tanto su torpe intento de ser afeminado como la mirada que Ior le dirigió le hicieron reír a carcajadas mientras el vehículo se acercaba.

Merlín, el Ferrari era tan maravilloso que ahora no estaba seguro de si lo había arrendado para Cosmas o para si mismo.

Diego le entregó las llaves y en ese momento sintió que su vida no estaría completa hasta que se sentara tras el volante y dejara que el auto hiciera su magia. Vale, eso es una exageración, pero estaba realmente emocionado.

No pudo evitar ampliar su sonrisa cuando el vendedor le coqueteó tan abiertamente al entregarle su tarjeta y por eso lo abrazó, para ocultar lo divertido que se encontraba de que realmente hubiera caído en la broma. Lo que no esperaba es que Ior se burlara por eso mientras se ponía el cinturón de seguridad.

¿Revisaste que no te quedara ningún hoyo en los pantalones después de ese abrazo?le dijo, a lo que Rhett rompió a reír.

- Deberías ver cómo quedó el de él -le contestó, guiñándole un ojo mientras se ponía el cinturón de seguridad. Tal vez por eso es que se atrevió a acelerar de la nada, en parte porque realmente necesitaba probar a ese bebé, en parte como venganza al burlón de Cosmas (así mismo como él le había empujado cuando bajó del auto riendo)… y si que valió la pena pues mientras él disfrutaba, por el rabillo del ojo pudo ver como Cosmas intentaba sujetarse de cualquier cosa, así que para cuando bajó la velocidad estaba riendo.

Pronto intercambiaron un par de comentarios al respecto del auto y el que Iorwerth le asegurara que a la próxima estaría preparado lo tomó como un desafío personal. Despreocupado, le dejó trastear con los botones del panel pues estaba seguro de que no podía hacer ningún daño y realmente estaba esperando que por error encendiera el aire acondicionado (algo idiota cuando iban en un descapotable) sólo para poder reírse de él, sin embargo AC/DC sonó en el sistema de sonido y repentinamente empezó a cantar a todo lo que daba su garganta, decidiendo que estaban lo suficientemente lejos del centro como para simplemente acelerar a toda pastilla.

- ¡Prepara la varita! -le dijo a Cosmas mientras pasaba los cambios sin parar- En caso de que aparezca un policía, tendrás que hacerte cargo! -agregó riendo, con el vehículo a más de 120 mientras se acercaban a los límites de la ciudad- Y tu estabas preocupado de si necesitarías alcohol ahora -terminó, con una enorme sonrisa burlona atravesando su rostro de lado a lado.



¿Cómo te sientes hoy?:

Volver arriba Ir abajo

Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Iorwerth Cosmas el Jue Ago 03, 2017 7:32 pm

No lo sérespondió no muy seguro —. Hace mucho tiempo que no lo hago, por eso prefiero mirar primero.

Respondió un poco a regañadientes, y es que no le gustaba admitir abiertamente que habían cosas que simplemente no se le daban, o en las que se quedaba corto, como ocurría con el conducir y la gran mayoría de las cosas muggles, a menos que éstas significaran entretención.

¿Te estás volviendo gay?

Preguntó entre incrédulo y divertido ante la respuesta de su amigo, pero no hubo tiempo de que éste se explicara más, pues ya habiéndose abrochado el cinturón, el carro ya salía acelerado a toda velocidad e Iorwerth no pudo pensar en otra cosa más que o se afirmaba de algo o salía expedido del vehículo en cualquier momento.

Fue luego de encender la radio y encontrar una canción que le gustaba, que el auror sacó la varita para cambiarse la ropa y ponerse realmente cómodo, con todo e incluso gafas de sol y, para ese momento, el licántropo ya se adentraba a los límites de la ciudad y le decía que debía de tener la varita lista para hacerse cargo de los policías si acaso éstos les sorprendían.

¿En serio?preguntó algo sorprendido Atacar a un policía es como atacar a mi homónimo auror en el Mundo Muggleañadió como si aquella fuese una pésima idea, pero luego de mirar la sonrisa de Rhett y escuchar el rugido del motor, que se relajó aún más y con la varita entre los dedos, agregó un aún más relajado Okayy sonrió.

Pronto ls edificaciones quedaron atrás y los letreros de la carretera comenzaron a pasar cada vez más rápido, haciendo que hasta el sonido de la radio se perdiera por completo a causa del ruido del viento que azotaba el parabrisas, por lo que Iorwerth simplemente apretó el botón de apagado y volvió a ponerse cómodo, cuando un carro de policía salió de detrás de un paso sobre nivel para encender las luces y seguirles a gran velocidad.

El irlandés miró a su amigo y sonrió de medio lado, mientras se sujetaba de la puerta, con la varita en mano, pero sin llegar a utilizarla así como su colega le había pedido.

Vas a tener que sacártelos de encima, para eso arrendaste un Ferrari ¿no es así?rió divertido —. Ya quisiera ver la cara de tu amado, cuando lleguen a él a causa de la placa del vehículo.

Se carcajeó con descaro, y es que si Rhett pensaba que él iba a atacar a un policía, bueno… quizás no estaba tan equivocado, pero sólo lo haría si acaso éstos lograban alcanzarlos primero. Después de todo ¿qué diversión habría en dejar todo así de fácil para el buenito de Rhett Poulsen?

Volver arriba Ir abajo

Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Rhett Poulsen el Vie Ago 04, 2017 2:43 am

La pregunta de Cosmas le sacó una carcajada mientras aceleraba, y eso que no alcanzó a contestarle el “No más que de costumbre” que inmediatamente después se le pasó por la cabeza.

Siguieron conduciendo hasta que llegó el momento de acelerar, donde le pidió que se hiciera cargo de la policía, haciéndole reír a carcajadas con su respuesta. ¿En serio era tan bruto como para creer que le estaba pidiendo que atacara a un policía? Si, y por lo visto estaba dispuesto a ello.

El viento les azotaba el rostro y le despeinaba, golpeando fuerte también en sus oídos y haciendo que cualquier ruido se perdiera, incluso la música. Iba a detenerse para poder poner la capota encima (el vendedor ya le había advertido de que debía hacerlo detenido o podía cargarse el sistema automático) cuando unas luces le llamaron la atención.

- ¡Seremos fugitivos! -le gritó a Iorwerth, seguro de que no había forma humana de que un coche patrulla fuese a alcanzarles en un Ferrari del año, porque se hallaban conduciendo a más de 100 kmh y eso que aún no ponía la última marcha- Tu elegiste el vehículo, yo sólo le estoy sacando provecho -le gritó divertido mientras él reía, alejando de su mente la posibilidad de encontrarse con una curva cerrada para no atraer la mala suerte, pero él agregó algo sobre la matrícula y Rhett simplemente rió- Ese es tu trabajo, Ior, hacer que de alguna manera el poli no tenga idea de cómo identificarnos. -desvió la mirada un segundo para mostrarle una brillante sonrisa antes de volver a agarrar el volante- ¡Tienes 10 segundos! No olvides que puede tener una cámara en el vehículo ¡Diez! ¡Nueve!… -continuó contando hasta que Ior se las hubiese ingeniado para que el poli no fuera capaz de tomar la placa, pasando incluso por el dos y medio, uno, uno y tres cuartos, hasta que este le dio la orden de que se las había arreglado de una forma y Rhett simplemente se volvió maniático.

- ¡Afírmate las gafas, mijo, que el coche va a despegar -le gritó con acento del sur de Estados Unidos, mezclándolo con un “mijo” en español mexicano y simplemente pasó la última marcha y se dedicó a volar por el camino recto a más de 180 kmh, riéndose bastante divertido gracias a los procesos bioquímicos que estaban haciendo volar su cerebro.

Merlín. Su adrenalina estaba altísima, haciendo que su corazón saltara fuertemente en su pecho (incluso estaba seguro de sentirlo a la altura de su clavícula), sentía que su vista había mejorado (no se había visto en el retrovisor, así que no tenía idea de que sus pupilas se hallaban dilatadas) y estaba segurísimo de que en ese momento podía arrancar un árbol con sus propias manos (vale, eso es una exageración).

Condujo a lo loco durante unos 5 minutos, aunque el policía que conducía muy pronto se había dado cuenta de que simplemente jugaban con él, que sería imposible que le alcanzaran y en cuanto le perdió de vista en el retrovisor empezó a bajar la velocidad, en parte porque ya no se sentía seguro conduciendo así de rápido (especialmente después de esa última curva donde, por un segundo, pensó que el auto derraparía), en parte porque como un efecto de la adrenalina quería largarse a reír como un maniaco.

- ¡Eso fue maravilloso! -le dijo a Iorwerth una vez que detuvo el coche, dándose cuenta de que entre sus pantalones se asomaba una erección, lo que le hizo reír aún más- podría casarme con este auto. En serio, me volveré gay sólo para que el vendedor de autos me saque a pasear cada día -le dijo entre risas, hipando y secándose las lágrimas entre frase y frase- Merlín -dijo, apretando los botones necesarios para que se pusiera la capota del auto y se bajó a estirar las piernas pues ahora que el chute de adrenalina estaba bajando, el puto yonki estaba sintiendo los efectos adversos, como el repentino dolor en todos sus músculos- ¿Sabes cambiar el color de un auto? -le preguntó una vez estuvo abajo.



¿Cómo te sientes hoy?:

Volver arriba Ir abajo

Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Iorwerth Cosmas el Lun Ago 07, 2017 5:08 pm

¿Identificar… nos?preguntó enarcando una ceja El vehículo no es de nuestra propiedad, aunque bueno… el arriendo está a tu nombre.

Frunció el ceño. Por un momento le había resultado sumamente divertida la idea de que la policía fuese a arreglar cuentas con el tío que les había arrendado el carro. De cierto modo, lo sentía hasta como una pequeña venganza ¿por qué? No lo tenia muy claro, simplemente sentía que de alguna manera le estaba cambiando a su amigo Rhett ¡Lo estaba volviendo gay!

Pero claro… el licántropo tenía razón y eso le podía traer problemas, a Rhett, no a Iorwerth. De haber sido cualquier otro, lo hubiese mandando al mismo cuerno y es que no era precisamente SU problema, ni tampoco iban a pagarle por solucionarlo o siquiera le habían pedido por favor, pero Rhett era Rhett y siempre había estado ahí con él cuando le había necesitado, así que…

Ni modo

Rezongó por lo bajo y se giró para apuntar con la varita a su objetivo, mientras su amigo comenzaba con la cuenta regresiva e Iorwerth le remedaba los últimos números, como si de pronto se le hubiese olvidado que tenía treinta y seis años de edad.

Tal y como sugirió el licántropo, el auror se sujetó, aunque no las gafas, si no él mismo. El sentimiento de encogérsele el estómago fue casi instantáneo, lo que le provocó una especie de cosquilleo que le hizo reír, tanto por ello como por el comportamiento del otro lunático al volante.

En el camino, se giró para mirar al carro de policía un par de veces y se dio cuenta que no tomó demasiado esfuerzo el perderlo de vista. No mucho después, Rhett comenzó a bajar la velocidad hasta detenerse por completo a un costado de la carretera, diciendo que nuevamente se haría gay para quedarse con el vendedor del Rent a Car, por lo cual Iorwerth simplemente le dedicó una mirada seria e inexpresiva, antes de sacarse el cinturón de seguridad y bajarse del vehículo, prácticamente al mismo tiempo en que también lo hacía el prospecto de gay.

Menuda preguntarespondió cuando el otro preguntó si sabía cambiar el color del vehículo ¿Es que acaso fue el único el asistir a clase de Encantamientos?preguntó rodando los ojos, antes de apuntar al automóvil y cambiar el color a rosado chillón Listo, te sienta para tu nueva sexualidad.

Se cruzó de brazos y se sentó apoyando el trasero en la parte trasera de las latas del convertible, para luego sacar su teléfono móvil y revisar sus mensajes de texto.

¿Puedes darme el número de Natasha, por favor?

Pregunto al muchacho por el número de su hermana y éste se lo envió sin problemas.

Gracias.

Comenzó a textearle inmediatamente y como ambos tenían iPhone, se dio cuenta de inmediato en cuanto la mujer lo leyó, sin embargo ésta no respondió, por lo que irlandés se largó a reír a carcajadas y le enseñó el teléfono a Rhett para que éste viera lo que le había escrito.

“Hola. Alguien que conoces me dio tu numero, dijo que necesitabas de alguien que te follara. Llámame si estás interesada.”

Te dije que no era de aquellas.

Volvió a reír y se guardó el teléfono en el bolsillo, justo para cuando se escucharon las sirenas de mas vehículos policiales que venían del lado contrario de la carretera.

El otro policía debió de haber pedido ayuda por radio cuando se dio cuenta de que no nos lograría alcanzarmiró a Rhett —. Ahora habrá que vigilar que no ande ningún helicóptero antes de volver a hacer otra locura. Lastima… ¿Te parece si paramos por algún bar?

Volver arriba Ir abajo

Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Rhett Poulsen el Miér Ago 16, 2017 2:06 am

No le pareció necesario aclarar lo que él ya había deducido, así que simplemente asintió y esperó a que él arreglara la matrícula mientras él tamborileaba impacientemente los dedos en el volante. En serio estaba ansioso de probar la velocidad del carro, por ello en cuanto los números estuvieron arreglados su cuenta llegó a cero y se dedicó a conducir a toda pastilla hasta que perdió a la patrulla en su vista por el retrovisor y se decidió a parar en medio de un ataque de risa.

Le sorprendía, aunque no le preocupaba demasiado que mientras él estaba en modo eufórico Ior parecía tan taciturno como siempre, incluso un poco enfadado. ¿Por qué? Supuso que lo averiguaría pronto o sino solo sería algo pasajero.

Decidiendo que sería lo mejor si acaso él también cambiaba su atuendo por algo mas cómodo estaba concentrado haciendo el hechizo que lo dejó con unos jeans claros y una camiseta de algodón de AC/DC. También recordó aparecer sus lentes pues su licencia indicaba que debía usarlos para conducir (aunque él no estaba demasiado de acuerdo), así que no vio el cambio del color del vehículo hasta que el cambio ya estuvo hecho.

- ¡Merlín! -exclamó antes de largarse a reír a carcajadas- No te estás volviendo homofóbico, ¿Verdad? -le preguntó, aunque con su varita aún en la mano (y gracias a que había visto a Iorwerth hacerlo con anterioridad, lo que le refrescó la memoria) volvió a cambiar el color del vehículo a un flamante rojo como el que se suponía que tenían los Ferraris clásicos.

- Así está mejor, porque recuerda que a ti también te toca subirte al coche. No querrás ser “el copiloto que juega con la palanca de cambios del gay” -le dijo, con evidente doble sentido y una sonrisa que llenaba el rostro.

Cuando Iorwerth le pidió el número de Natasha simplemente sacó su teléfono y con un par de botones se lo había enviado por mensajería, sin preguntarse ni importarle por qué lo requería. Estaba mas concentrado en escuchar las sirenas de policía desde el lado contrario de donde debían provenir así que le extrañó cuando este le enseñó el mensaje que había enviado.

Se largó a reír con el mensaje, aunque tuvo que reconocer que se le había encogido un poco el estómago ya que, a final de cuentas, era su hermana y no le gustaba la idea de que esta recibiera un mensaje así de la nada.

- No creo que haya sido una buena idea. Es Nat, cuando se entere de tu número te va a colgar de los huevos… recuerda que tiene licencia para usar un bisturí -agregó con voz cantarina y una sonrisa burlona en el rostro, dándose cuenta de que en realidad del que debía preocuparse era de Cosmas. Nat no era una niñita como a él le gustaba pensar, sino más bien una mujer con unos huevos más grandes que él mismo, lo cual le hizo sonreír y compartirle esa idea a él- recuerda que ella tiene muuuucho caracter… y sabe defensa personal -se rió, pues en realidad no se había atrevido a decirle que su hermana tenía huevos, no fuera que lo tomara literal… él no tenía ni la más mínima idea de cuanto se conocían Ior y Nat.

- ¿Puedes cambiar sólo un número de la matrícula antes de que debamos esconder la varita? -le pidió, pues las sirenas se sentían cada vez más cerca- cuando lleguen diré que tuvimos que parar porque un maniaco en un Ferrari azul nos rebasó a lo loco y pensé que perdería el control del vehículo… y si, en vista de que ya no podremos conducir desenfrenados me parece bien la idea del bar, aunque sólo en una hora llegaremos a alguna ciudad bien constituida… y primero debemos librarnos de ellos -con el dedo señaló a la policía, de las cuales empezaban a avistarse las primeras luces.



¿Cómo te sientes hoy?:

Volver arriba Ir abajo

Re: La caja de zapatos – (minúsculo) departamento Poulsen.

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.