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Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

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Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Rhett Poulsen el Jue Mayo 18, 2017 2:15 am

Tenía que admitir que desde que había llegado a Gran Bretaña se había aficionado a las redes sociales… sin embargo jamás se le había pasado por la cabeza concertar una “cita” (aunque dudaba bastante de que pudiera llamarlo así) mediante ese medio. Pero allí estaba, saliendo del ministerio a las 6 en punto con intención de pasar por casa para ducharse.

Ese día había Cosmas le subió un reporte de un idiota al que habían capturado por comercio ilegal. Aunque había objetado que no era algo que le concerniera… se tuvo que retracatar al darse cuenta de que también estaba comercializando puffskeins (¿En serio? ¿Puffskein? ¡Pero si puedes comprarlos en Diagon!) y le había llevado a los 15 puffskein rescatados para que fuera Rhett quien se hiciera cargo. Todo había sido divertido con los Puffskeins peleándose para meter la lengua en su nariz (algo no muy agradable, a decir verdad) hasta que notó que su camisa antes blanca ahora estaba cubierta de varias tonalidades pastel porque el mismo idiota había decidido teñirlas con colorante para comida (¿En serio? ¿Colorante para comidas?) y como todo podía empeorar… en un momento dado todos salieron del contenedor donde estaban y tuvo que tirarse de panza al suelo para rebuscarlos por toda la oficina siguiendo sus lenguas (teniendo cuidado de no pisarles). Al final había terminado metiéndolos a todos en una caja de cartón con tapa y recorriendo en metro el camino hasta Diagon para entregarlos en la tienda de animales mágicos donde les lavarían y rehabilitarían. Al final se había devuelto al miniserio con una camisa que parecía una obra de arte, con varios galeones menos porque no se había resistido a comprarles una copa de helado gigante a los puffskeins (de la que él no había alcanzado a probar nada porque sabía dónde habían estado esas lenguas anteriormente), los que alegremente le habían agradecido embadurnándolo de helado y dejándolo pegajoso, por eso estaba ansioso por llegar a su caja de zapatos para una ducha rápida, un té y ponerse algo apropiado.

Como tardó bastante poco en estar preparado no pudo evitar meterse a la computadora y revisar las redes sociales (evitando especialmente entrar a YouTube o terminaría montando una destilería ilegal antes de salir), dándose cuenta que además del par de Tweets enviados esos días, no tenía ni la más mínima idea de quién era Ainé Perkins así que probó suerte en google y llegó a su Instagram, el que estuvo revisando por algunos minutos antes de tomar su chaqueta y salir.

Habían quedado de encontrarse en el Snake Pub, el que conocía sólo de vista así que nada mas entrar se dedicó a mirar alrededor, aprovechando también de buscar a Ainé entre la multitud hasta que la encontró, así que decidió acercarse a la barra y pedir una Guinness mientras esperaba a que la chica se desocupara y notara su presencia.



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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Ainé Perkins el Jue Mayo 18, 2017 12:48 pm

Todavía no tenía claro por qué había quedado aquella noche con un tío con el que apenas había intercambiado unos tweets y que además parecía ser amigo de aquel Anakyn Skywalker tan creepy que le decía cosas raras. Había visto una foto de ambos en el Instagram del tal Rhett; quizá eran gays. En cualquier caso, habiéndose citado con él en el Snake tenía posibilidades de negarse a ir con él a ninguna parte en caso de ver algo extraño en él. De todos modos, tenía que reconocerse a sí misma que aquellas cosas que la sacaban de la rutina eran las que le quitaban las ganas de quedarse en la cama todo el día y renunciar al mundo.

Llevaba sirviendo copas un par de horas y apenas podía detenerse a mirar la puerta cada vez que se abría. El hecho de pensar que quizá ese tipo ya estaba entre la gente observándola alteró un poco sus nervios pero se tranquilizó a sí misma: no tenía por qué pasar nada. Entonces, vio que una de sus compañeras en la barra tomaba una Guinness para servirla a alguien y los ojos de Ainé siguieron aquel vaso hasta llegar a su poseedor: ahí estaba Rhett y al menos, tenía el mismo aspecto que en las fotos de su Instagram.

- Buena elección. Además, no está demasiado fría, tal y como se debe beber - le dijo a modo de saludo, dejando a su compañera el otro lado de barra - Soy Ainé - añadió encogiéndose de hombros ante su propia obviedad - Y muchos de los que están aquí sentados no me darían la razón - agregó acercándose un poco más a Rhett para no ser escuchada aunque el volumen de la música no permitía bajar demasiado la voz - ¿Ya conocías el Snake? - preguntó con cierta incomodidad. La facilidad que había tenido para hablar con él a través de Twitter era directamente proporcional a la incomodidad que sentía en ese momento.

- En Irlanda hay bares que dibujan un trébol en la espuma - comentó con cierta nostalgia. Al ver que su jefe pasaba entre la gente vigilando a las camareras que trabajaban en la barra, Ainé recurrió a su truco habitual. Tomó un trapo sucio y comenzó a deslizarlo sobre la barra como si la estuviera limpiando. - Mi turno acaba dentro de tres horas pero puedo hacer que acabe en media hora - le dijo mientras abría dos botellines de cerveza que habían pedido dos chicos sentados al lado de Rhett.


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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Rhett Poulsen el Vie Mayo 19, 2017 2:36 am

Aunque el sonido de la música estaba mas alto de lo que a él le gustaba, pudo escuchar perfectamente como Ainé le felicitaba por su elección, así que simplemente alzó su vaso y brindó hacia ella antes de darle un trago, agradeciendo que fuera ella quién se atrevía a hablarle primero pues aunque era bastante hablador, tenía que admitir que no era muy bueno iniciando las conversaciones.

Algo que le llamó poderosamente la atención fue el sonido de su voz. La imaginaba un poco diferente, pero el cambio no resultaba malo, solo un poco sorprendente, aunque supuso que nada mas abrir la boca ella también se sorprendería de lo diferente que podía llegar a sonar.

- Un placer, Ainé. Soy Rhett, Rhett Poulsen –se presentó, girándose para poder mirarle de frente porque antes había estado con el cuerpo ligeramente ladeado hacia afuera, escuchándole y riendo por lo bajo mientras asentía con la cabeza pues sabía que muchos preferían la cerveza bien helada.

Vale, él disfrutaba de una cerveza no tan helada por un motivo distinto que otros: era simplemente que constantemente tenía frío.

Negó con la cabeza a su pregunta, sabiendo que debía contarle que había estado viviendo en prácticamente todo el mundo (si acaso no lo había descubierto ya por sus fotos) aunque si conocía aquellos bares donde dibujaban un trébol por los viajes que había hecho ocasionalmente a Irlanda a ver a sus padres y a Iorwerth.

- No te apures, siempre podemos conversar aquí, donde estás en tu ambiente y la verdad es que se agradece el poder beber una Guinness… no tienes idea lo difícil que es encontrarlas en América del sur. Es un poco mas sencillo encontrarlas en ciudades grandes o en Argentina, pero cuando estuve en Chile era prácticamente imposible –comentó alzando los hombros- Oh, no sé si lo habrás descubierto ya por las redes, pero retorné hace poco a Gran Bretaña. Estuve prácticamente la mitad de mi vida haciendo de trotamundos y viviendo donde se me diera la gana. Terminé acostumbrándome a beber Corona, una cerveza mexicana muy popular en todo América, pero esta… –hizo una pausa para darle un trago- …es algo que no se cambia por nada, así que cuando regresé lo primero que hice fue visitar a mis padres en Irlanda y luego salir por unas Guinness.

Subió un poco las mangas de su abrigo para no ensuciarlo pues tenía que decir que el paño de Ainé no se veía precisamente como algo que usarías para desinfectar (sino todo lo contrario), pero sacárselo era algo que ni siquiera se le pasaba por la cabeza.

- Nunca había pisado el Snake. Había pasado por afuera, pero nunca sentí la necesidad de entrar… usualmente prefiero quedarme en mi departamento donde puedo poner la calefacción con un clima tropical. Por suerte no es demasiado grande, sino tendría que empezar a mendigar para poder pagar la electricidad –confesó riendo.



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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Ainé Perkins el Dom Mayo 21, 2017 3:46 am

Por unos momentos Ainé se había hecho ilusiones respecto a que Rhett aceptara que terminara antes su turno para así tener una excusa pero lamentablemente aquel hombre parecía ser muy responsable, incluso hacia ella misma. Tendría que guardarse su supuesto dolor de ovarios para otra ocasión. Su jefe era tan idiota que había llegado a fingir el dolor de ovarios tres veces al mes sin que el muy bobo sospechara. Y si lo hacía, pensaba darle todo lujo de detalles acerca de biología femenina.

Ainé había estado viendo el Instagram de Rhett y aunque no había reconocido ni la mitad de los sitios que allí mostraba, sí se dio cuenta de que el tipo había viajado más de lo que ella haría en su vida. Enarcó las cejas cuando habló de América del Sur. - Dioses, para mí es como si esa zona del mundo no existiera - comentó con un divertido estupor, no de forma despectiva sino dándose cuenta de que para ella, el mundo se reducía a Europa y poco más - pero ahora que lo dices creo que he probado esa cerveza mexicana... Corona... Pero aquí no la tenemos, hay que irse a otro tipo de pubs o cervecerías para encontrar cervezas del mundo -. Se encogió de hombros, a pesar de lo que le gustaba la cerveza, reconocía que tenía suficiente con las marcas de Irlanda e Inglaterra. Su mundo era algo limitado.

Y entonces Rhett soltó la bomba: sus padres vivían en Irlanda ergo... - ¡Eres irlandés! - exclamó Ainé, despertando súbitamente del letargo en el que parecía estar siempre - Yo también soy irlandesa, como ya imaginarás. ¿Sabes por qué acepté trabajar en esta mierda de pub? - preguntó acercándose un poco a él por encima de la barra para evitar ser oída - Por el nombre: las serpientes en Irlanda representan a los paganos que expulsó San Patricio de la isla -. No añadió que también era una especie de homenaje a Slytherin, la casa a la que había pertenecido cuando estudiaba en Hogwarts.

- ¿Y de qué has vivido en el tiempo que has estado viajando por el mundo? - preguntó. Normalmente no se atrevería a hacer una pregunta tan descarada, especialmente porque en general tampoco se interesaba demasiado por la vida de la gente, pero Rhett era irlandés y para ella, un irlandés en Londres era casi parte de la familia - ¿Ahorraste dinero, viviste como un indigente, tus padres son ricos? -. Unas chicas de risa escandalosa llamaron a Ainé con la mano para que les sirviera unas copas. Con un resoplido nada disimulado y su peor gesto agrio, se dirigió hacia ellas para servirles rápidamente y regresar junto a Rhett.


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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Rhett Poulsen el Mar Mayo 23, 2017 1:39 am

Le miró incrédulo durante un segundo, pero luego tuvo que recordar que si, para muchos no existían lugares además de los que podían visitar sin visa.

- Deberías planear visitar América del Sur. Incluso puedes recorrer Rio de Janeiro no Brazil –por la costumbre, no se había dado cuenta de que lo había pronunciado en portugués (algo más parecido a Jio du Yaneiro, no Brasil), pero luego siguió hablando como si nunca hubiese cambiado de idioma- seguir por Uyuni en Bolivia para terminar en San Pedro de Atacama en Chile. Es un viaje maravilloso pues todos los lugares son preciosos a su manera. Brasil es cálido, con sus temperaturas elevadas y playas paradisiacas, el Salar de Uyuni es como un espejo gigante que refleja las nubes y San Pedro de Atacama es un oasis en medio del desierto… conocí los tres y puedo recomendarlos. O tal vez visitar San Andres en Colombia o Cancún en México… son lugares de los cuales no querrás irte –se encontraba embobado hablando, por eso cuando levantó la mirada y se encontró con la de Ainé se sonrojó- Por favor detenme. Puedo hablar durante horas sobre todos los lugares que debes conocer y los motivos por los cuales son recomendables si no me haces callar a tiempo –admitió con una sonrisa avergonzada- Eh… cervezas. Eso. La Corona es una cerveza suave, una pale lager que suele acompañarse con limón, nada parecida al sabor fuerte e intenso de una Guinness –continuó, tratando de olvidarse de todos los lugares que aún podía recomendar.

Se sorprendió un poco de su grito sobre su procedencia (así como los chicos que bebían al lado de ellos) y simplemente asintió, observando como ellos nuevamente volvían a su conversación anterior, sin embargo escuchando atentamente a la chica y negó con la cabeza, llamándole la atención que fuera solo por el nombre.

- Yo pensé que sería por el encanto del lugar… y porque puedes beber las Guinness que quieras si acaso tu jefe se despista –agregó divertido luego de haber escuchado su historia, aunque la conocía porque su padre era MUY irlandés y solía hablarle de todas esas tradiciones.

A decir verdad su vida como trotamundos solía resultar atractiva para todos, por eso no le extrañó que Ainé también se interesara en ella e iba a contestar cuando una risotada le llamó la atención. Miró a las chicas y como luego Ainé se iba para entregarles su pedido. Le resultaba curioso que el bar estuviese tan lleno siendo que estaban en un día de semana, sin embargo sabía que en Sudamérica podían ser aún peores, especialmente en algunos sectores marginales.

- Me encantaría decirte que soy rico y puedo permitirme cualquier viaje en cualquier momento del año –contestó sonriendo cuando esta volvió- pero en realidad me fui con muy poco dinero y trabajaba en lo que pudiera. Mayormente como intérprete, pues aprendí varios idiomas durante mi recorrido por el mundo, pero también fui un WWOOFer muchas veces. –bebió un trago de su cerveza y se limpió la barba- Imagino que no sabes qué es WWOOF, pues no mucha gente lo conoce, pero se trata de un montón de granjas orgánicas repartidas por el mundo donde te ofrecen alojamiento, comida y aprender el idioma local mientras tu trabajas en sus granjas sin recibir un sueldo. Me venía bien para esos momentos donde cruzaba a un país del que no hablaba nada de su idioma o para cuando la única otra opción que tenía era dormir en el banco de un parque rogando porque no me atrapara la policía. Solía estar allí unas semanas y luego migrar nuevamente, a veces porque conseguía algún trabajo como indocumentado o porque encontraba una nueva granja que había llamado mi atención. Tengo que decir que hice de todo, excepto vender drogas solo porque no me llevo bien con ellas aún cuando eran la forma más fácil de conseguir dinero rápido… aunque en Jamaica fumar marihuana era casi como tomar té para nosotros –agregó divertido- en mis viajes por el mundo aprendí a desprenderme de todo, viajaba únicamente con lo que me caía en una maleta pequeña, recuerdos de los lugares que había visitado y la gente que había conocido y un Smartphone que hacía las veces de cámara fotográfica y computadora portátil… aunque me adapté con relativa facilidad a vivir nuevamente entre civilización y tecnología en cuanto llegué a Gran Bretaña –en realidad si era algo extraño en él, puesto que de haber vivido prácticamente con lo puesto (literal en algunos casos, como cuando le robaron la maleta con toda su ropa) ahora incluso le había discutido a Iorwerth por la integridad de su tostador- ¿Y tú? ¿Aspiras a algo más que trabajar en un bar? ¿Cómo te ves dentro de cinco años? ¿Cuál es la locura más grande que has hecho? –quiso saber, porque actualmente estaban hablando únicamente de lo que él había hecho con su vida pero también quería saber qué pasaba con ella, ya que al fin y al cabo él había sido el loco que había propuesto salir… pero ella la loca que había aceptado.



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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Ainé Perkins el Miér Mayo 24, 2017 3:47 pm

Con total naturalidad y sin dejar de prestar atención a Rhett, Ainé tomó un pequeño botellín de cerveza de la nevera que había bajo la barra y la destapó con el abridor que colgaba de la trabilla de sus pantalones vaqueros. Podía decirse que aquel abridor era todo el uniforme que se exigía a los trabajadores del Snake Pub aparte de la camiseta con el logotipo del local: una serpiente enroscada alrededor de una jarra de cerveza. Frunció el ceño cuando Rhett le explicó qué eran los WWOOFer y no pudo evitar una sonrisa algo sarcástica. - ¿En serio? - preguntó en una de las pausas que hizo el hombre - ¿Trabajar en una granja a cambio de comida y techo? Eso es lo que hacía yo en el jardín de la casa de mis padres - explicó incrédula, pues su escasa idea de la solidaridad y sus pocas ganas de trabajar hacían que no comprendiera qué podía tener aquello de bueno.

Lo que sí podía entender era aquello de ir por el mundo sin demasiadas cosas. Ella había pasado días fuera de casa tan sólo con la ropa puesta, el teléfono móvil y un paquete de cigarrillos. Eso sí, no lo hacía por aprender un nuevo idioma ni por conocer la cultura de un país sino por estar ganduleando con una panda de muggles sin oficio que robaban comida de las tiendas de orientales y pakistaníes y dormían en parques. Tras la amena charla de Rhett, llegó el turno de que fuera ella la que hablara y el hombre no tuvo ningún reparo en preguntar aquello que deseaba saber. Era un intercambio justo, él le había contado varios aspectos de su vida además de que ya había estado cotilleando sus fotos de Instagram.

- Vale, esas preguntas se parecen demasiado a una entrevista de trabajo o de acceso a alguna universidad - dijo extendiendo las palmas de las manos hacia Rhett como si quisiera deternerle. - Sobre mis aspiraciones... - permaneció pensativa unos segundos hasta que se encogió de hombros - ... la verdad es que vivo al día. No sé si puede haber algo mejor para mí, no tengo títulos académicos ni más experiencia laboral que la de servir cervezas - explicó con un tono neutro, ni lamentándose por ello pero tampoco con orgullo. Su expresión era más bien conformista. - No niego que dentro de cinco años me gustaría verme fuera de este local de mierda... y con suerte será así, no creo que este sitio logre pasar muchas más inspecciones de Sanidad - dijo con cierto rencor. No soportaba al negrero de su jefe y siempre que podía perjudicarle lo hacía aunque eso llegara a suponer que se quedara sin trabajo.

Ainé esbozó una sonrisa de medio lado ante la pregunta sobre su mayor locura. Tuvo que escarbar un buen rato en su memoria: tenía que eliminar cualquier recuerdo que procediera de Hogwarts, sería difícil explicar cómo una Hufflepuff de primer acabó con el pelo de color azul por su culpa aunque eso más que una locura había sido una torpeza mezclada con algo de mala intención. - Mi mayor locura fue hace dos años, cuando fui a uno de los conciertos que U2 dieron en Belfast. Mis padres me lo prohibieron, aún vivía con ellos en Dublín, y pensaban que era peligroso ir a Irlanda del Norte como si aún estuviéramos en los años noventa - agregó poniendo los ojos en blanco - Me escapé de casa e hice autostop para llegar desde Dublín a Belfast. Conocí gente muy agradable pero tuve que vérmelas con un camionero con las manos largas - ocultó que tuvo que usar su varita y por miedo a ser descubierta al haber usado la magia, hizo el resto del trayecto hasta Belfast caminando y ocultándose - Hice cola durante horas en la calle, peleándome con los que querían colarse y apenas sin comer ni beber excepto lo que otra gente de la cola me ofrecía. Eso sí, el concierto fue brutal - concluyó con una sonrisa sincera, la segunda que esbozaba desde que había comenzado a hablar con Rhett y que también estaba relacionada con Irlanda.


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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Rhett Poulsen el Dom Jun 04, 2017 4:00 am

Asintió sonriendo cuando ella comparó la experiencia de ser un WWOOFer con trabajar para los padres. En cierta forma, tenía razón, sin embargo para alguien medio muerto de hambre era un puntazo impresionante.

- Si, es cierto… –confirmó esta vez con palabras- podría haberlo hecho en la casa de mis padres pero no hubiese sido ni la mitad de divertido o enriquecedor. Aunque habían quienes igualmente me daban algo de dinero, supongo que les caía bien y les agradaba darse cuenta de que nunca me llevaba nada mas que lo que traía conmigo en principio. Incluso hubo un hombre que me pagó para que no me robara sus toallas –agregó divertido- ya sabes que hay gente que aprovecha cualquier oportunidad para pasar por encima del resto –agregó con una mueca, pensando en cómo los muggles actualmente les tenían dominados y su temor a que algún día les tuvieran prácticamente esclavizados para que, con magia, hicieran todo aquello que no podían hacer por su cuenta.

Se largó a reír cuando ella dijo que las preguntas parecían una entrevista formal. Simplemente era que él quería saciar su curiosidad y ya había hablado precisamente de todas las locuras que había hecho simplemente por escapar, porque ahora que veía hacia atrás, simplemente había estado huyendo del mundo, tratando de no hacer sufrir a nadie con su maldición, dejando el recuerdo del Rhett normal para todos aquellos que le querían.

- Siento si soné invasivo. Sólo soy curioso –se medio disculpó y, un poco avergonzado, simplemente bebió de su cerveza para así tener algo que hacer mientras ella meditaba, sin saber si contestaría o simplemente le daría largas.

Pensaba en una forma de cambiar el tema de forma sutil cuando ella le mandara al carajo, pero contestó y él nuevamente le dedicó toda su atención.

- ¿Y no has pensado en estudiar una formación técnica? –le interrumpió, sin embargo inmediatamente se quedó callado al darse cuenta de que pretendía seguir hablando, dándole malos augurios al bar, lo que le hizo mirar su vaso con un poco de asco. “En fin, el alcohol mata los bichos” se dijo a si mismo y volvió a beber un trago de la Guinness que estaba cada vez más vacía.

Le sorprendió que justamente fuera un concierto de U2, así que le miró con una sonrisa radiante hasta que llegó a la parte del camionero manos largas- Lo siento por eso –ofreció disculpas, sin embargo esperó a que terminara su relato para explicarse bien- pareces una chica con carácter que no tendría demasiados problemas en quitarse a alguien de encima, sin embargo siento que algunos hombres sean así de primitivos. De hecho, estoy esperando a que tu misma decidas que soy una persona confiable y que realmente quieres largarte conmigo a beber algo a otro sitio para que no te sientas obligada –comenzó inicialmente- pero más allá de eso… ¡Dios! ¡U2! Los vi en Sudamérica, estoy casi seguro de que estaba en Chile y fue Muse quienes abrieron el concierto. ¡Fue alucinante! Así que entiendo que quisieras hacer toda esa travesía con tal de verlos en vivo. También los vi en Brasil, porque pareciera que los artistas AMAN tocar en Brasil y suelen hacer festivales de música que no tienen mucho que envidiar a los europeos. –comentó evidentemente excitado- Incluso Queen, en algún momento antes de la muerte de Freddy, dio un concierto en Brasil… y en Argentina existe una banda llamada “Dios salve a la reina”. Fui sin demasiadas expectativas, pero quería llorar mientras los veía y escuchaba porque puedo prometer que es como ver a Queen tocando en vivo otra vez.



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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Ainé Perkins el Vie Jun 09, 2017 12:00 pm

La simbiosis fue innata en cuanto Ainé vio la reacción de Rhett ante la mención de U2. Había gente que decía que era un grupo anticuado, que cada vez eran menos escuchados y que ya no eran los de antes pero aquella conversación demostraba cuán equivocados estaban todos los que hablaban así. Bueno, aquella conversación y la afluencia a los conciertos que daban incluso fuera de Europa, tal como Rhett estaba relatando. - ¡Pues este año U2 vuelven a Sudamérica! - exclamó Ainé tomando el vaso de Rhett para vaciar su contenido en un fregadero. En un abrir y cerrar de ojos, le había servido otra Guinness.

Afirmó con la cabeza cuando mencionó a Queen; estaba acostumbrada a escucharlos porque su madre era una gran fan de Freddy Mercury y le gustaban pero la pasión no era la misma. Quizá porque el gran Mercury no tenía sangre irlandesa. - Los conciertos de Queen más bestias han sido en Brasil - dijo con admiración mientras le daba la razón. No podía dejar de maravillarse cuando veía esas imágenes con cientos de miles de personas coreando los temas de Queen - Mi madre fue a ver a Queen al Castillo Slane en el verano de 1986 - Ainé dejó ir una sonrisita burlona; no conseguía imaginarse a su madre en un concierto de rock - Aún sigue enfadada porque hubo muchos borrachos y casi se suspende el concierto - añadió sin dejar de mostrar esa expresión traviesa. Irlandeses y concierto de rock, ¿qué esperaban?

- En fin - dijo Ainé, a quien no había pasado desapercibido el comentario de Rhett sobre abandonar aquel lugar - Vayámonos de aquí -. Y tras pronunciar esas palabras, arrojó el paño sucio al fregadero y se quitó el pequeño mandil. Cuando una de sus compañeros le dirigió una mirada de extrañeza, Ainé simplemente se encogió de hombros y dijo con una sonrisa: - Me largo, no me encuentro bien, mañana traigo el justificante del médico -. Obviamente no era más que una mentira.Su compañera, tras dirigir una rápida mirada a Rhett, correspondió con una sonrisa y levantando un pulgar en el aire al tiempo que vocalizaba "me debes una". Siempre era más fácil que aquellas estúpidas fueran permisivas si pensaban que se escapaba a vivir una noche de aventuras y romance.

Ágilmente y tras tomar su chaqueta, Ainé pasó por debajo de la parte de la barra destinada a camareros y se colocó junto a Rhett con las manos metidas en los bolsillos traseros de sus raídos pantalones vaqueros. - Entonces, ¿qué quieres? ¿Beber en un sitio tranquilo, beber en un sitio menos tranquilo? ¿Tienes algún sitio pensado? -. Ainé no tenía miedo a lo que pudiera sucederle: tenía su varita en el bolsillo interior de la chaqueta en caso de que necesitara usarla aunque en realidad prefería usar los métodos muggles. No quería arriesgarse a ser descubierta ya que había conseguido no ser marcada como un animal de granja.


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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Rhett Poulsen el Vie Jun 16, 2017 2:19 am

Si él hubiera podido leer la mente se hubiese entretenido hablando sobre como “lo anticuado” no pasaba de moda, sin embargo ella simplemente comentó sobre sus próximas fechas- ¡Lo sé! –comentó igual de excitado- También harán un concierto en unos meses en Dublin, pero no alcancé a comprar tickets –agregó, haciendo un falso puchero y dejó que ella tomara su vaso (pensó que le daría un trago), sin embargo su cara fue de horror al ver que vaciaba el contenido- Tu… –mas no alcanzó a alegarle nada, pues ella rápidamente le había servido otro vaso, el que bebió con deleite.

No podía cansarse del sabor de la Guinness. En alguna oportunidad le habían comentado que era una cerveza demasiado seca, que no era para beber mas de un par, sin embargo él no pensaba así- No entiendo por qué Jesus convirtió el agua en vino. Podría haberla convertido en Guinness y todos hubieran sido mas felices –le comentó divertido, dándole otro trago esta vez mas prudente. Aunque su tolerancia al alcohol era bastante mayor que la de otras personas, si bebía demasiado rápido igual podía sentirse rápidamente mareado, sin embargo su preocupación quedó atrás cuando soltó una risotada franca por el enfado de su madre- Tu madre podría ser una buena amiga de mi padre. Estoy seguro de que él pensaría igual –dijo divertido.

Cuando ella soltó la frase “vayámonos de aquí” le sonrió. No quería ligar con ella (era guapa y todo, pero él, aún cuando no era un santo, no estaba muy en la labor de tener relaciones pasajeras), sin embargo sería un buen cambio el no tener que conversar con una chica que fingía trabajar, así que observó cómo haría ella para largarse sin dar explicaciones (tal vez hasta podría aprender de ello, pues él se presentaba puntualmente a trabajar incluso después de las transformaciones) y simplemente se rió de que diera una excusa tan vaga y más aún al ver la respuesta que le daba su compañera.

Se levantó y volvió a acomodarse la chaqueta y la bufanda e incluso sacó un gorro de un bolsillo (maldito frio inglés) y esperó hasta que ella apareciera a su lado.

- Entonces… ¿Debería pasar un brazo por tu espalda para que tu compañera realmente crea “lo enferma que estás”? –marcó las comillas con los dedos mientras reía por lo bajo y la pregunta de ella no ayudó mucho a que se pusiera serio- Si me das a elegir a mi, probablemente terminemos en mi departamento viendo películas, comiendo pizza y bebiendo lo que sea que tenga en el refrigerador. ¿Ya te dije que estoy enamorado de la calefacción central de mi departamento? –contestó, sin embargo le guiñó un ojo- elige tú, comprenderás que no estoy muy habituado con el ambiente bohemio londinense así que lo que sugieras funcionará para mi… además tu eres la que podría tener dudas sobre mi nobleza, es justo que elijas un lugar donde te sientas cómoda –dijo, al tiempo que le ofrecía su brazo si acaso ella quería tomarlo y se encaminaba hacia la puerta. Realmente no dudaba de Ainé pues no solo se veía como una chica común y corriente, sino que además era muggle (o eso pensaba él) y él un hombrelobo que en un día corriente tenía más fuerza que cualquier chica que hubiera conocido.



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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Ainé Perkins el Dom Jun 18, 2017 1:01 am

Ainé rió un poco al ver abrigarse tanto a Rhett, ¿los viajes por Latinoamérica le habrían hecho perder la resistencia al frío europeo? El bar comenzaba a llenarse poco a poco conforme la gente salía de cenar y buscaba un lugar en el que tomar una copa aunque la irlandesa jamás entendería porque elegían el Snake Pub. En ocasiones había llegado a pensar que muchos magos y brujas acudían allí porque era uno de los pocos bares de la zona que no tenía un guardia de seguridad en la puerta pidiendo que la gente mostrara su antebrazo. Ese pensamiento la inquietaba, ¿y si alguna vez iba allí alguien de Hogwarts con quien hubiera compartido clase y la reconocía, delatándola delante de sus compañeros de trabajo?

Miró sorprendida a Rhett cuando admitió que para él, el mejor plan sería ir a su casa. ¿Sería más espabilado de lo que parecía o realmente estaba siendo sincero en cuanto a cobijarse bajo el ambiente tropical de su hogar? En cualquier caso, llevaba su varita encima: si algo ocurría, podría defenderse. - Vamos a un antro que conozco - dijo con seguridad, aunque le seducía la idea de tirarse en su sofá a comer pizza. Cuando Rhett le ofreció su brazo, ella se rió y le pasó un brazo por la cintura pegándose a él mientras se despedía de sus compañeras fingiendo una sonrisa bobalicona. Ellas le sonrieron cómplices, incluso con aire maternal. Idiotas.

Una vez en la calle, Ainé se separó de Rhett. Con decisión, se dirigió hacia un callejón húmedo en el que había dos o tres chicos con las cabezas cubiertas con capuchas intercambiando algo. A pesar de su amenazante aspecto, saludaron amigablemente a Ainé cuando la vieron. Eran los "traficantes" oficiales de aquella parte del barrio y Ainé se había ganado su protección ofreciéndoles alguna caja de cervezas de vez en cuando a espaldas de su jefe. Eran las cosas que pasaban cuando uno no cuidaba su negocio y no vigilaba ni los albaranes, ni el almacén, ni las cuentas.

- Por aquí me conocen - dijo un poco fanfarrona mientras esquivaba bolsas de basura y a un par de chicas borrachas que reían sentadas en el suelo - así que aprovecho para tomar atajos y llegar antes a los sitios. Ten cuidado y no te manches - añadió señalando una mancha de algo espeso que resbalaba por una pared. Al fin, superaron aquel callejón infecto y salieron a una calle normal. Tras caminar unos metros, Ainé entró en un lugar de apariencia oscura llamado Chains and Roses. Dentro, se escuchaba música rock y la mayoría de la gente vestía cuero negro, encajes y cadenas. - Espero que te guste - dijo Ainé casi a gritos mientras se alzaba sobre las puntas de sus pies para cruzar su mirada con el camarero y levantar en el aire el dedo índice y el corazón - Eso sí, aquí no hay Guinness. Espero que te guste la Fuller's -.


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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Rhett Poulsen el Lun Jun 19, 2017 3:24 am

Su desinterés en la gente que entraba era algo que le salía de forma natural. Con los años que habían pasado, lo cubierto de ropa que estaba y el tiempo que había pasado fuera de Gran Bretaña encontraba difícil que alguien le reconociera, además creía que cualquier mago sería perfectamente prudente sobre no revelar donde estudiaron aún cuando se acercaran a saludar en vista de que estaban en medio de un lugar muggle, así que simplemente miraba a Ainé, pensando que el ligero nerviosismo que detectaba en ella era únicamente en la posibilidad de ser pillada escapándose de su trabajo.

Le ofreció el brazo y se sorprendió de ver que ella le tomaba de la cintura con naturalidad, riendo por lo bajo y girándose para guiñarle el ojo que no podían ver sus compañeros de la barra para advertirle que continuaría con su jugarreta.

- Eres la chica mas guapa que he visto en mi vida, es un placer que me permitas acompañarte –le dijo falsamente ensoñado, lo suficientemente fuerte como para que escuchara la chica que anteriormente le estaba haciendo porras, tomándole de la barbilla un segundo para observarla bien mientras resistía las ganas de reír, sin embargo sabía que no aguantaría demasiado eso antes de empezar a desternillarse, así que simplemente le pasó el brazo por la espalda para empezar a andar hacia la puerta.

Al llegar afuera se rió y tuvo que soltarla, porque en realidad no le sacaba muchos centímetros y sumado a la cantidad de capas de ropa que traía era bastante complicado seguir el paso.

- Espero no decepcionarte por ser a penas mas alto que un hobbit –se disculpó, rascándose la barbilla antes de subir nuevamente su bufanda- vamos a ese antro, te sigo –y procedió a caminar junto a ella. Cuando entraron en el callejón desabotonó su abrigo casi sin pensar para poder tener libre acceso a su varita en caso de necesidad. Sabía que tendría que dar muchas explicaciones en caso de utilizarla, pero prefería eso a morir apuñalado en un callejón, especialmente por los chicos que estaba seguro de que no preparaban la próxima partida de Scrabble en la casa de la abuela. Cocinar metanfetamina o krokodil tal vez, pero galletas para las exploradoras jamás.

En ese momento le hubiese gustado saber legeremancia, pero había viajado demasiado como para poder asentarse en algún lugar buscando tener una habilidad especial así que tuvo que resignarse a simplemente ser asaltado cuando los mismos chicos saludaron a Ainé como si fuera la mejor amiga de toda su vida.

- Supongo que a tu madre no le agradaban demasiado tus amigos –le contestó en un susurro mientras seguía avanzando, teniendo especial cuidado de no tocar nada (sin necesidad de las advertencias de ella) y pensando seriamente en si acaso podría quitar la peste de las suelas de sus zapatos en algún momento.

Se sintió aliviado al salir del callejón y recién en ese momento se bajó la bufanda (no sabía en qué momento la había subido para cubrir con esta la pestilencia que llegaba hasta su ultrasensible nariz), entrando tras de ella al nuevo local.

- ¿Eso es Rage against the machine? –preguntó asombrado en buena manera, mirando alrededor, evitando mirar directamente al grupo que parecían los motoristas malvados que se adueñan de una población- No está mal –le dijo, dirigiéndose a una mesa cercana que estaba vacía, donde no dudó en retirar el asiento para que Ainé se sentara antes de hacerlo él- Comprenderás que luego de viajar por el mundo he probado cosas realmente extrañas –contestó, con una nueva sonrisa llenándole el rostro- así que una Fuller’s es prácticamente como tomar algo con sabor a hogar. No tanto como una Guinness, claro, pero… sabor a hogar, no sé si me entiendes –dijo riéndose y rascándose la cabeza, recordando que tenía el gorro y la bufanda y quitándoselas apuradamente- Aunque tengo que decir que mis bebidas preferidas, por lejos, son las artesanales… y lo peor es lo que beben en Argentina –agregó riéndose- Una vez conocí a una alemana que tenía por tradición beber las cervezas locales más populares de cada país que viajaba, así que en Chile, que es donde nos conocimos, ella bebía la que debe ser la peor cerveza de ese país mientras yo bebía una cerveza negra muy intensa que tenía el mismo olor y color que un café sin filtrar. Aunque llevaba bebiendo bebidas tradicionales de cada país por una suerte de casualidad, esa vez también lo convertí en una costumbre y realmente ayuda mucho a conocer las características de localidad que estás visitando –como en ese momento llegó el camarero, aprovechó de detenerlo antes de que este se largara a otras mesas- ¿Me puedes traer un Jameson? Sino, un Jack Daniels estará bien –por algún motivo siempre podía encontrar Jack Daniels en cualquier lugar al que iba- ¿Tu pedirás algo más? Yo invito –le preguntó a Ainé antes de que el camarero desapareciera nuevamente entre la multitud.



¿Cómo te sientes hoy?:

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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

Mensaje por Ainé Perkins el Mar Jun 27, 2017 11:59 am

- Deberían pagar por eso - comentó Ainé con decisión al escuchar la historia de la amiga de Rhett que se dedicaba a viajar y a probar cervezas del mundo - Aunque soy demasiado vaga para viajar, creo que me quedo con la parte de probar cervezas - añadió con gesto resignado y cómico a la vez mientras se quitaba la chaqueta. Le había sorprendido el gesto de Rhett de retirar su silla para que se sentara; había estado a punto de dejar ir un comentario algo mordaz pero decidió contenerse. A fin de cuentas, no creía que lo hubiera hecho por algún complejo de superioridad o algo parecido.

Rhett logró atrapar al camarero cuando pasaba a toda velocidad por su lado. - Te acompaño con el Jack Daniels - dijo sin pudor. Quizá otra persona hubiera rechazado la invitación aunque fuera por las apariencias pero era algo que a Ainé no le preocupaba. Si era su gusto, ¿por qué jugar al "ay no, pero sí"? La canción de Rage Againts the Machine terminó dando paso a The Prodigy. Ainé levantó un dedo en el aire mientras movía la cabeza al ritmo, visiblemente complacida por la música del local. A su alrededor, la gente bebía y charlaba y algunos también se animaban a bailar. Lo bueno de ese bar era que uno podía confundirse entre los demás y que nadie preguntaba nada a nadie. De hecho, sabía que incluso muchos magos y brujas acudían allí porque sabían que no les pedirían mostrar el brazo.

- ¿Te animas a bailar dentro de un rato? - preguntó Ainé divertida, reclinándose en el asiento y subiendo un pie a la silla que quedaba vacía entre ambos, luciendo una bota de piel no demasiado limpia. El camarero llegó con los dos vasos de whisky con hielo y rápidamente voló hacia otra de las mesas. - Bueno... bailar... - añadió con una risa señalando a los ocupantes de la pista de baile que en realidad daban saltos sin más chocando unos con otros - Es la mejor terapia para liberar el estrés - comentó inclinándose para tomar su vaso y dar un largo trago que le hizo arrugar el rostro unos momentos - Y esto también es bastante útil -.

Ainé alzó el vaso en el aire para proponer un brindis a su compañero de esa noche. - Por el destilado ilegal de alcohol - dijo entre risas. Lo cierto era que la historia había sido demasiado surrealista pero por el momento, la cosa no estaba saliendo demasiado mal. En realidad, a la irlandesa le hacía gracia Rhett con sus cosas de trabajar gratis por el mundo y ese atuendo tan elegante que llevaba. Desde luego no tenía nada que ver con la gente con la que salía habitualmente, los habitantes de callejones tan sucios y oscuros como el que acababan de atravesar, así que estaba bien variar de vez en cuando.


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Re: Redes sociales y destilados ilegales (Ainé Perkins)

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